Hilo rojo del destino.

En japón creen que los enamorados están unidos por un hilo rojo invisible  y que este hará que progresivamente se unan. Me parece una visión super bonita, pero suena a canción. Porque eso no es real, si así fuera no nos equivocaríamos tanto con nuestros amores, hasta el punto de dejar de pasar nuestra vida con alguien espantoso, o no rechazaríamos nuestra orientación sexual puesto que anhelaríamos estar con esa persona.

Yo creo que encontrarse con esa persona o esas personas (No hay que rechazar el poliamor.) tiene que ser hermoso, pero no es necesario. De hecho… ¿Y si la persona es uno mismo? ¿A caso tener pareja da la felicidad? Deberíamos centrarnos más en nosotros mismos, en construirnos y en amarnos más que a nada. Y si viene algo, afrontarlo, sin forzarnos a tener una relacción si no queremos y amándonos como a nada.

Tag de películas: Gomu

Hola, pequeños cabrones. Como no estoy ocupado ni nada, Adry me retó al tag de películas. He de decir que me da pereza y que lo leí de milagro, además de que no me siento lo suficientemente bien. Sin embargo, como le tiro negros a Adry debo de hacerlo, para que mi orgullo no se vea herido.

Sin más dilación, que comience el TAG DE PELICULAS (A ver si me muero.):

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La historia sin título (2)

Después de un día de trabajo agitado, llegó la noche, y con esto el final de su jornada laboral. La chica salió del establecimiento, pequeña, animada, con su preciosa boquita en forma de corazón mostrando una sonrisa inamovible. Siempre sonreía, sin excepciones, por mucho daño que le hicieran. Tampoco protestaba nunca. Tal vez por eso soportaba una jornada abusiba y un salario espantoso, que no compensaba la falta de respeto y los insultos sexistas de la clientela o de los transeuntes, como aquella joven de pelo corto y llamativos labios verdes de antes. Sin embargo, no le molestaba. No se lo tenía en cuenta a nadie nunca.

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Por qué no publico

No tengo inspi. Enserio. Tampoco tengo ganas. Estoy en un momento de ordenar mi vida, de querer a alguien, de saber por qué mi perro me trae los zapatos a la cama solo por joder… Ah… Juventud.

En algún momento, cuando tenga fuerzas, volveré, de forma aleatoria. También eso de asumir la transexualidad es dificil, por dios. Pero shh, ya llegará el momento.

Feliz nazidad, pequeños cabrones

Ni idea de cómo demonios llamar a esto.

En el suelo había miles de hojas rojas tiradas, pudriendose. Él solo las pisó. No tenía tiempo para pensar en ellas. La calle continuaba en una pendiente hacia abajo, empinada. Si no estuviera asfaltada, juraría que estaba hecha para abrirse la cabeza. Pero le dio igual, solo siguió andando hasta pararse ante unas máquinas expendedoras. En ellas, había desde gominolas, que consideraba repulsivas, hasta juguetes sexuales, que semejaban ser asquerosos e insanos. Pero él solo buscaba una cosa: tabaco. Por desgracia, a pesar de haber mecheros, filtros y alcohol, no había una sola cajerilla de Ducados. O de Winston. O de Cammel. O de cualquier marca de tabaco. Asi que la pateó furioso, y con ello cayó un paquete de patatas fritas. Era mejor que nada.

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